Salas del Museu

Derrota y recuperación
El crecimiento económico de los sesenta
La larga posguerra

La derrota republicana tiene consecuencias funestas para Cataluña, sólo comparables a la derrota de 1714. Una parte importante de la población catalana (la clase política, la intelectual, un gran número de cuadros sindicales, dirigentes y militantes de partidos obreros y republicanos) debe emprender el camino del exilio. En el interior, el ejército franquista de ocupación y los dirigentes del "Nuevo Estado" aplican criterios de represalia. La represión es durísima. Todos los símbolos de catalanidad son perseguidos, mientras se impone una nueva simbología de carácter fascista e imperial. Solo la firme voluntad de la mayoría de la población catalana y la resistencia temeraria de una minoría impiden que el franquismo logre su objetivo de exclusión.


1939. Fin de la guerra. Proclamación de la Ley de Responsabilidades políticas.
1940. (15 de octubre). Ejecución del presidente Lluís Companys.
1944. Inicio de la acción sistemática del maquis.
1945. Formación de un nuevo gobierno de la Generalitat en el exilio, presidido por Josep Irla.
1947. Fiesta de la entronización de la Mare de Déu de Montserrat; primera manifestación catalanista pública desde el final de la guerra.
1951. Huelga de tranvías de Barcelona.
1952. XXXV Congreso Eucarístico Internacional.
1954. Josep Tarradellas elegido presidente de la Generalitat en el exilio.


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