El testamento de Carlos II a favor de Felipe de Anjou genera un frente de rechazo internacional antiborbónico. La Gran Alianza de La Haya agrupa a los partidarios del mantenimiento de los Habsburgo en Castilla y Aragón, en la persona del archiduque Carlos de Austria. En junio de 1705 la oposición clandestina catalana firma con Gran Bretaña el pacto de Génova. La monarquía inglesa se compromete a garantizar que Cataluña no perderá las constituciones. En noviembre de 1705 el archiduque Carlos es proclamado rey por los catalanes. La guerra de Sucesión se convierte en una guerra civil en la Península. Los aliados son duramente derrotados en Almansa (1707). Las tropas borbónicas ocupan los reinos de Valencia y Aragón y algunas comarcas del Principado: los fueros son abolidos.