Cataluña sufre las guerras entre las monarquías francesa e hispánica y una fuerte conflictividad en el campo. Desde 1663, los Angelets de la Terra inician la revuelta en El Vallespir contra los nuevos impuestos establecidos por las autoridades francesas. En el Principado los alojamientos militares dan lugar a la revuelta popular de los Gorretes o Barretines (1687-1689). De 1694 a 1697, las tropas francesas conquistan la parte nororiental del Principado y Barcelona; el mariscal Vendôme jura las Constituciones en nombre de Luis XIV. La paz de Rijswijk (1697) devuelve el Principado a la monarquía hispánica.