El Ayuntamiento de Barcelona y la Mancomunitat de Catalunya despliegan una importante política educativa. Se crean los Estudis Normals de la Mancomunitat y las escuelas de verano para profesores. Se divulgan las corrientes pedagógicas de la Escola Nova. Se crea la Escola del Treball. En ella se imparte una instrucción avanzada que tiene como finalidad preparar técnicos competentes para la industria. Se crean la Escola Superior de Bells Oficis, la Escola d'Alts Estudis Comercials, la Escola d'Infermeres y la Escola de Gènere de Punt.