Las mujeres protagonizan en Barcelona en julio de 1909 una revuelta espontánea, la Semana Trágica, en contra de un sistema de movilización de reservistas para la guerra de Marruecos que exime a los ricos. La represión es dura. Francesc Ferrer i Guardia es fusilado. En verano de 1917 la crisis del Estado reúne la Asamblea de Parlamentarios en Barcelona. En agosto estalla una huelga general. El sindicalismo se organiza. La crisis económica que sigue a la Primera Guerra Mundial deteriora las condiciones de vida de los trabajadores. En 1919 la huelga de La Canadenca consigue la jornada laboral de 8 horas.