A finales del siglo XIII, el Principado llega a su techo poblacional. Cataluña tiene unos 500.000 habitantes, una cifra que ya no se volverá a igualar hasta el siglo XVIII. Una cuarta parte de la población se concentra en villas y ciudades de más de 1.000 habitantes. Barcelona, con unos 40.000, es la más poblada. Perpiñán, Lleida y Tortosa superan los 7.000. Cervera, Vilafranca del Penedès, Manresa, Montblanc, Valls y Berga se sitúan entre los 2.500 y los 6.000 habitantes. La mayoría de villas oscilan entre los 1.000 y los 2.000, como Vic, Tàrrega, Besalú, Tremp, L'Arboç o La Seu d'Urgell.